martes, 8 de mayo de 2012

LA PATRONAL CLAUDICA Y ADMITE QUE LA REFORMA LABORAL IMPULSA LA SUSTITUCIÓN DE TRABAJADORES CONSOLIDADOS EN LAS EMPRESAS POR OTROS MÁS BARATOS

Parece que no basta que lo advirtiéramos, hasta que lo reconoce el propio verdugo,  sus palabras entonces caen con toda crudeza entre aquellos que hoy ven amenazada su situación laboral al haber facilitado la reforma laboral el despido universal, fácil y barato para todos los trabajadores.
Por ello la CEOE, advierte de este “efecto” de la reforma laboral, que permite despedir casi con absoluta causalidad, mediante despidos procedentes, con una indemnización de 20 días por año y hasta 12 mensualidades como máximo, a la práctica totalidad de los trabajadores.

¿Qué sentido tiene para un empresario conservar a sus trabajadores si los puede sustituir por otros con menos costes en salarios y cotizaciones?, pues esto es lo que manifiestan, eso sí, advirtiendo al Gobierno que estos trabajadores de los que se están desprendiendo y que les va a suponer la mejora de los costes empresariales a cargo de los laborales , a quien sí  va a costar más caro es a las prestaciones por desempleo, al ser trabajadores que a lo largo de los años y fruto de la negociación de los Convenios Colectivos consiguieron elevar su masa salarial y por tanto sus bases de cotización sobre las que se calcula entre otras cosas estas prestaciones.

Y es que la avaricia, la pereza y la soberbia son los grandes pecados capitales de la patronal Española, a la que el patriotismo se le acaba donde empieza el dinero. La avaricia porque buscan el beneficio rápido y fácil “agarra el dinero y corre”, la pereza  porque se muestra incapaz de innovar, investigar, generar valor a su propia actividad, convertir a sus empleados en fuente de desarrollo a través de la formación y la implicación en un proyecto empresarial   y la soberbia que le impide ver el desarrollo común como necesidad para su propio desarrollo.
Lo que no quiere decir la patronal, es que estos trabajadores de los que le está siendo tan rentable desprenderse para mejorar la cuenta de sus empresas, son avocados a la exclusión laboral y condenados muchos de ellos a situaciones realmente dramáticas, que sí en un contexto normal tienen difícil inserción laboral en uno, en el que para este año se espera alcanzar los seis millones de trabajadores sin empleo, supone un mazazo mortal.
Quienes deberían tomar nota de esto más que los empresarios, deberían ser los trabajadores, a los que las políticas de los hasta ahora dos partidos gobernantes han convertido en mercancía descarnada  sobre la que cargar los ajustes y los sacrificios económicos.
Quizás sí  los trabajadores se atrevieran a escribir la historia con su propia letra y a ponerse en la centralidad del desarrollo social y laboral  y ser los protagonistas políticos de esos cambios, ello les traería con seguridad un futuro más esperanzador.

No hay comentarios:

Publicar un comentario