jueves, 15 de agosto de 2013

LOS DERECHOS SINDICALES EN EL MUNDO -7- GRECIA

Todos los acontecimientos en Grecia se han visto eclipsados por la gravedad de la crisis financiera y económica del país, que ha provocado una fuerte caída en el nivel de vida. Los sindicatos también han sentido el impacto de las reformas exigidas, a cambio de asistencia, por la UE y el FMI.

En el contexto de la crisis económica, el Gobierno ha adoptado medidas que limitan aún más el derecho a la negociación colectiva: en 2010, el principio del trato más favorable para el trabajador fue suprimido y se adoptaron disposiciones que permiten la intervención directa del Estado en el sistema de libre negociación colectiva y en el marco de las relaciones laborales. En 2011 se adoptaron otras disposiciones que eximen a los empleadores, a nivel de empresa, de la aplicación de convenios colectivos sectoriales, anulando así la naturaleza vinculante de dichos convenios. Además existen otras medidas que otorgan a una asociación de personas la posibilidad de establecer convenios colectivos a nivel de empresa cuando no pueden formarse sindicatos debido al requisito mínimo exigido para su establecimiento (20 miembros). Lo más probable es que esta medida socave seriamente la situación de los sindicatos en tanto que representantes de los trabajadores y trabajadoras en el proceso de negociación colectiva. En el marco actual, el hecho que estas asociaciones de personas sólo puedan constituirse en empresas que carezcan de sindicatos no ofrece ninguna garantía respecto a la capacidad de los trabajadores/as para elegir a sus representantes, dado que la ley no permite crear sindicatos en empresas con menos de 20 empleados.
La Confederación General del Trabajo de Grecia (GSEE) considera que las condiciones establecidas en los Memorandos de la Troika se han centrado en suprimir el sistema de establecimiento de normas mínimas a través de convenios colectivos, un sistema que ayudó a Grecia durante más de 20 años manteniendo la estabilidad social y favoreciendo el desarrollo. Por otra parte, las recientes intervenciones significativas en el sistema de negociación colectiva tenían por objetivo reducir los salarios en el sector privado y básicamente reemplazar la negociación colectiva, no simplemente por acuerdos a nivel de empresa sino por contratos individuales.
El Gobierno y la Troika han mantenido discusiones para intentar eliminar efectivamente la extensión de los convenios colectivos sectoriales, a pesar del apoyo expresado a su favor por los sindicatos y las organizaciones de empleadores. La introducción de convenios colectivos especiales a nivel de empresa, mediante la Ley No. 3899/2010, fue un primer paso encaminado al debilitamiento de los acuerdos sectoriales de tal manera que se pudieran reducir los salarios sin proporcionar garantías a los trabajadores/as.
Según la GSEE, la intención del Gobierno y de la Troika de excluir a los sindicatos del proceso de negociación colectiva quedó reflejada en la posibilidad de autorizar a “asociaciones de personas” atípicas, que no son sindicatos, a adoptar convenios colectivos especiales a nivel de empresa. El rol de los sindicatos en la conclusión de convenios colectivos sobre las disposiciones de las horas de trabajo ya se había visto socavado, y se había facultado a una “asociación de personas” a concluir este tipo de convenio. El Gobierno empezó a prepararse para ampliar esta medida, autorizando la conclusión de convenios colectivos de empresa sin la presencia de un sindicato, a fin de facilitar la negociación de estos convenios en las empresas medianas, pequeñas y muy pequeñas, que constituyen el 99% de las empresas griegas y que hasta entonces habían estado cubiertas por convenios colectivos sectoriales. La ley no permitía la creación de sindicatos en empresas con menos de 50 empleados, de ahí la intención de consentir que los convenios colectivos sean negociados con “asociaciones de personas” informales, creadas puntualmente, es decir con personas que el empleador invite esencialmente para discutir, sin ninguna garantía de independencia.
Esta situación ha debilitado a los sindicatos griegos, y se ha visto aún más agravada a raíz de los cambios aplicados al sistema de mediación y arbitraje. La Misión de Alto Nivel de la OIT, que visitó Grecia en septiembre de 2011, expresó profundas preocupaciones con relación a estos cambios que van “en detrimento de la paz social y del conjunto de la sociedad”.

 Texto del informe anual sobre violaciones de los derechos sindicales de la OIT

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