Un problema estructural del trabajo alicantino que también se está enquistando a raíz de las reformas laborales y las medidas de recortes sociales impuestas por los gobiernos central y autonómico es el de la feminización de la precariedad laboral. El empleo se reparte de manera injusta entre sexos.
OCUPACIÓN
Mientras la ocupación del colectivo de hombres se ha recuperado en el último año, la de mujeres sigue reduciéndose. En el segundo trimestre del 2013, la diferencia de ocupación entre hombres y mujeres ha llegado a 121.200 personas, la mayor diferencia en un segundo trimestre desde el 2009. Nada indica que salimos de la crisis, al contrario, en el colectivo de mujeres se ha recrudecido.
En el año 2009, el 57’76% de la ocupación correspondía al colectivo de hombres mientras que el otro 42,24 % lo mantenían las mujeres. Tras una pérdida de ocupación de 48.600 hombres y 51.800 mujeres, los hombres han subido hasta el 59’19% su presencia en el empleo. La diferencia entre hombres y mujeres ha aumentado casi un punto y medio porcentual a costa de una mayor destrucción de ocupación de mujeres.
CONTRATACIÓN
Las mujeres tienen menos contratos y son de peor calidad:
· En junio pasado, el 56’2% de la contratación correspondió al colectivo de hombres. Que, además, firmaron más contratos tanto indefinidos como temporales.
· El 53’1% de la contratación indefinida correspondió a hombres, que también firmaron el 64% de la contratación a tiempo completo (casi dos de cada tres contratos).
· Las mujeres sólo lideran la contratación por horas, a jornada parcial, que reciben el 53’4% del total de la contratación a tiempo parcial.
· La contratación parcial es liderada por las mujeres tanto en contratación indefinida como parcial.
· La contratación parcial aumenta en los últimos años, pasando de suponer algo más del 33% en junio de 2010 al 44’3% del pasado junio.
El contrato menos precario, el indefinido a tiempo completo, es firmado mayoritariamente por hombres, 6 de cada 10 de estos contratos corresponden a hombres. El más precario, el temporal a tiempo parcial corresponde más a mujeres (el 53’42%).
En Alicante, un mercado laboral que está siendo precarizado a gran velocidad, las mujeres siguen llevándose la peor parte. Esta situación ha sido favorecida por reformas laborales y recortes sociales cuyo único objetivo ha sido hacer pagar la crisis financiera a la clase trabajadora, y, dentro de ésta, a las mujeres.
OCUPACIÓN
Mientras la ocupación del colectivo de hombres se ha recuperado en el último año, la de mujeres sigue reduciéndose. En el segundo trimestre del 2013, la diferencia de ocupación entre hombres y mujeres ha llegado a 121.200 personas, la mayor diferencia en un segundo trimestre desde el 2009. Nada indica que salimos de la crisis, al contrario, en el colectivo de mujeres se ha recrudecido.
En el año 2009, el 57’76% de la ocupación correspondía al colectivo de hombres mientras que el otro 42,24 % lo mantenían las mujeres. Tras una pérdida de ocupación de 48.600 hombres y 51.800 mujeres, los hombres han subido hasta el 59’19% su presencia en el empleo. La diferencia entre hombres y mujeres ha aumentado casi un punto y medio porcentual a costa de una mayor destrucción de ocupación de mujeres.
CONTRATACIÓN
Las mujeres tienen menos contratos y son de peor calidad:
· En junio pasado, el 56’2% de la contratación correspondió al colectivo de hombres. Que, además, firmaron más contratos tanto indefinidos como temporales.
· El 53’1% de la contratación indefinida correspondió a hombres, que también firmaron el 64% de la contratación a tiempo completo (casi dos de cada tres contratos).
· Las mujeres sólo lideran la contratación por horas, a jornada parcial, que reciben el 53’4% del total de la contratación a tiempo parcial.
· La contratación parcial es liderada por las mujeres tanto en contratación indefinida como parcial.
· La contratación parcial aumenta en los últimos años, pasando de suponer algo más del 33% en junio de 2010 al 44’3% del pasado junio.
El contrato menos precario, el indefinido a tiempo completo, es firmado mayoritariamente por hombres, 6 de cada 10 de estos contratos corresponden a hombres. El más precario, el temporal a tiempo parcial corresponde más a mujeres (el 53’42%).
En Alicante, un mercado laboral que está siendo precarizado a gran velocidad, las mujeres siguen llevándose la peor parte. Esta situación ha sido favorecida por reformas laborales y recortes sociales cuyo único objetivo ha sido hacer pagar la crisis financiera a la clase trabajadora, y, dentro de ésta, a las mujeres.
PRESTACIONES POR DESEMPLEO
La marcada discriminación de género en el mercado de trabajo se aprecia, también, en el injusto acceso a las prestaciones por desempleo en la provincia de Alicante. El colectivo de hombres es el que disfruta de una mayor protección. El colectivo de mujeres tan sólo lidera en la Renta Activa de Inserción, una prestación minoritaria que, además, ha sido especialmente endurecida por la reforma que el Gobierno Rajoy infligió al sistema de prestaciones en julio del año pasado (R.D. 20/2012, de 13 de julio dirigido, supuestamente a garantizar la estabilidad presupuestaria y el fomento de la competitividad). Es, además, la RAI una fórmula en la que se incluye un modelo de prestación dirigido exclusivamente a mujeres víctimas de violencia machista.
En general, observamos que, a junio de 2013, las mujeres suponen sólo el 46’78% del total de prestaciones, el 45’45% de la contributiva, el 45’69% de la asistencial y el 54’48% de la RAI. Esta situación supone que el sistema público de protección social por desempleo beneficia más al colectivo de hombres que al de mujeres.
Si, además, consideramos el número de personas en desempleo las diferencias se agrandan. En Junio de 2013 el número de personas en paro registrado en esta provincia fue de 218.857, de los cuales 104.868 son hombres y 113.995 son mujeres. Es decir, el 52’09% del desempleo afecta a las mujeres en Alicante. Hay más mujeres en desempleo y, sin embargo, su acceso a prestaciones es menor. El 55’43% de los hombres en desempleo reciben algún tipo de prestación, mientras que tan sólo el 44’81% de las mujeres son beneficiarias del sistema.
La marcada discriminación de género en el mercado de trabajo se aprecia, también, en el injusto acceso a las prestaciones por desempleo en la provincia de Alicante. El colectivo de hombres es el que disfruta de una mayor protección. El colectivo de mujeres tan sólo lidera en la Renta Activa de Inserción, una prestación minoritaria que, además, ha sido especialmente endurecida por la reforma que el Gobierno Rajoy infligió al sistema de prestaciones en julio del año pasado (R.D. 20/2012, de 13 de julio dirigido, supuestamente a garantizar la estabilidad presupuestaria y el fomento de la competitividad). Es, además, la RAI una fórmula en la que se incluye un modelo de prestación dirigido exclusivamente a mujeres víctimas de violencia machista.
En general, observamos que, a junio de 2013, las mujeres suponen sólo el 46’78% del total de prestaciones, el 45’45% de la contributiva, el 45’69% de la asistencial y el 54’48% de la RAI. Esta situación supone que el sistema público de protección social por desempleo beneficia más al colectivo de hombres que al de mujeres.
Si, además, consideramos el número de personas en desempleo las diferencias se agrandan. En Junio de 2013 el número de personas en paro registrado en esta provincia fue de 218.857, de los cuales 104.868 son hombres y 113.995 son mujeres. Es decir, el 52’09% del desempleo afecta a las mujeres en Alicante. Hay más mujeres en desempleo y, sin embargo, su acceso a prestaciones es menor. El 55’43% de los hombres en desempleo reciben algún tipo de prestación, mientras que tan sólo el 44’81% de las mujeres son beneficiarias del sistema.
No hay comentarios:
Publicar un comentario