lunes, 4 de marzo de 2013

MÁS DE MEDIO MILLAR DE MUERTOS EN ACCIDENTES LABORALES DURANTE EL AÑO 2012

Ni las altas tasas de desempleo entre la población, ni que los sectores más afectados por la reducción drástica de la actividad sean los que tradicionalmente acumulan más muertes en el trabajo, paran esta sangría permanente de la que no se hacen eco ni los empresarios, ni el Gobierno ni los grandes medios de comunicación escrita o audiovisual, parece ser que que el imaginario popular aún contempla como normal que los trabajadores pierdan la vida en el trabajo, sin que ello desate las alarmas, ni los tertulianos de los medios polemicen sobre sus causas.

Durante el año 2012,  555 personas han perdido la vida mientras intentaban ganarse el pan de cada día, mientras intentaban pagar escrupulosamente sus hipotecas, la luz, el agua , la ropa de sus familias y todo aquello que cada día vemos subir de valor salvo los salarios. 

Pero la siniestralidad laboral, no solo se refleja por la cantidad de trabajadores que mueren, si no también por los que pierden su salud y su capacidad de seguir trabajando como consecuencia de su actividad laboral,  4623 trabajadores han sufrido accidentes graves durante el trabajo este año, de los que una buena parte padecerán lesiones irreversibles que les impedirá llevar no solo una vida laboral normal, sino una vida personal auto-suficiente.

El Gobierno del Partido Popular al igual que su antecesor, el PSOE, descargaron en las sendas reformas laborales que legislaron, todas sus iras y las de los empresarios contra el absentismo laboral, culpabilizando a los trabajadores de los costes laborales por el absentismo en el trabajo. La reforma aumentó los descuentos salariales por absentismo laboral, al igual que refuerza los instrumentos de control (sería más apropiado decir "persecución") para la ratificación, verificación y autorización de la incapacidad laboral, de tal modo que cuando un trabajador enferma, no es suficiente con que su médico le extienda el pertinente y obligatorio parte de baja. La empresa podrá  utilizar mecanismos de contraste propios (empresas médicas privadas especializadas) para revertir la incapacidad laboral del trabajador y en cualquier caso la empresa se reserva la potestad de despedir  por causas objetivas con una indemnización de 20 días por año por muy justificada que este la enfermedad. 

Sin embargo nada se aporta sobre seguridad y salud en el trabajo, eterna batalla de los representantes de los trabajadores en las empresas y causa principal de una buena parte del absentismo laboral por la falta de inversión de los empresarios en estas medidas, los mismos que no ven sancionados sus permanentes incumplimientos en materia de prevención causa principal de los accidentes laborales en el trabajo.

La perdida de la vida de un trabajador durante su actividad laboral conlleva prácticamente en su totalidad, el hundimiento económico de la familia, que no solo tiene que afrontar la perdida de un ser querido y parte de la unidad familiar.

Los trabajadores deben entender que cuando firman un contrato de trabajo no venden en él ni su salud ni su vida, la que les pertenece por ellos mismos, por eso deben fortalecer su organización en las empresas rechazando las actuales  reformas de los derechos de los trabajadores que se han propiciado con las últimas reformas laborales, no deben dejarse intimidar por este avasallamiento empresarial que pretende justificar la aceptación de cualquier condición laboral por ruin y miserable que sea.


ÁREA MOVIMIENTO OBRERO PCE-PCPV DE ALICANTE

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