En la presentación de este trabajo extraen diversas conclusiones, que entre otras, pone en evidencia que mientras piden austeridad y sufrimiento para la mayoría de la población española a la que se advierte de la necesidad de resignarse a un futuro con menos derechos como trabajadores, a ser trabajadores más precarios y a que cada ciudadano tenga el estatus social que pueda pagarse con su dinero (pension, sanidad, desempleo, asistencia social, etc) los accionistas y empresarios del IBEX 35 no se aplican su propia receta.
extraemos algunas de las conclusiones del informe que se puede ver en su integridad en el enlace del inicio del articulo.
- Las retribuciones a los accionistas vía distribución de beneficios,
devolución de aportaciones y/o dividendos extraordinarios, en numerosas
ocasiones han sido elevadas, en algunos casos superando incluso el 100%
del beneficio y no se han adaptado a la coyuntura económica, en la que
descienden los beneficios y cae el empleo. En 2011, se han destinado a
dividendos 92.567 millones de euros, el 70,8% de los beneficios,
mientras que a reservas, se destinan 38.174 millones, el 29,2%. Vemos
que, pese a la mala evolución de la economía, en tres de los cinco
ejercicios analizados, las empresas han destinado más del 75% de sus
beneficios a dividendos, en lugar de fortalecer su posición y su
capacidad de nuevas inversiones. Solamente en 2009, se obtiene un mejor
equilibrio en el reparto de los beneficios, entre dividendos y reservas-.
- Los planes retributivos o de incentivos propuestos por el consejo a la
junta general suelen ser poco transparentes -no se conoce el número
exacto de beneficiarios, ni las retribuciones individualizadas a que
darían derecho, en caso de cumplirse las condiciones-; no están
vinculados al largo plazo -como mucho tres años- y en un número más que
significativo de casos se detecta una profunda opacidad y arbitrariedad
en la determinación de los objetivos de rendimiento. Esto provoca que
sea especialmente difícil valorar la equidad del plan y su adecuación a
los objetivos de sostenibilidad en el largo plazo de la empresa-.
- Como resultado de todo ello, encontramos que en el periodo 2007-2011,
los beneficios se reducen en 17.374 millones, lo que representa una
disminución de un 36,3%; sin embargo, las remuneraciones de los
consejeros en 2011 han sido de 286 millones de euros, mientras que en
2007 fueron de 268,5 millones lo que supone un incremento del 6,5%. La
reducción de los beneficios, junto con el incremento de las
remuneraciones de los consejos ha supuesto que sus remuneraciones hayan
pasado del 0,6% del beneficio en 2007 al 0,9% en 2011. En el caso de los
consejeros ejecutivos, la ratio salario medio consejero
ejecutivo/salario medio trabajador en 2007 era de 76,4 y en tan solo 4
años pasa a 83,6 (2011). Ello supone un incremento de 7,2 puntos
(9,4%). Por otra parte, la ratio medio directivo/salario medio
trabajador se ha incrementado de 22,1 a 23,8, mientras que el promedio
se sitúa en 23,6. Ello supone un crecimiento del 7,7% con relación a
2007 y del 6,9% sobre el promedio. De estos datos podemos extraer la
conclusión de que las empresas del IBEX 35 también han sufrido la
crisis, pero que no ha incidido en las remuneraciones de sus gestores y
directivos, que lejos de adaptarse al comportamiento de los resultados
de sus empresas, en muchos casos, han incrementado sus remuneraciones,
han ido desligando las mismas de los resultados obtenidos y han abierto
su abanico salarial con los asalariados. Esto, en gran parte, se debe,
como hemos visto anteriormente, a la fijación de criterios opacos y
arbitrarios en el proceso de determinar las retribuciones de consejeros
y directivos-.
De todo ello podemos concluir la falta de compromiso con la situación general del país y el necesario ejemplo que deberían dar. La prioridad por recoger beneficios por delante del compromiso con sus empresas a través del desarrollo de sus propias actividades dan buena prueba de ello.
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