domingo, 11 de agosto de 2013

LOS DERECHOS SINDICALES EN EL MUNDO



Cuando hablamos de los Derechos Sindicales, hablamos de los derechos que tienen los trabajadores en las empresas sean del tipo que sean, de sus derechos individuales, de sus derechos colectivos, hablamos de su capacidad de velar por su seguridad en el trabajo y que el mismo no les cueste la vida, hablamos de la manera en la que participan en el reparto de la riqueza producida por ellos, de la distribución de la jornada y el tiempo disponible para estar con sus familias,  de las horas necesarias para obtener un salario suficiente sin que ello suponga entregar la vida para enriquecer a un tercero, en definitiva no hablamos de otra cosa que de sus derechos como personas, ya que algunos parecen olvidar que los trabajadores no pierden su condición humana cuando acceden a su puesto de trabajo.

A lo largo de la historia, nunca han sido buenos tiempos para los derechos de los trabajadores frente a los que se ha desatado una gran violencia a cada derecho que se ha reivindicado.
Quienes han intentado mejorar esta situación de manera organizada, en el mejor de los casos lo han pagado y lo pagan con represalias en las empresas, difamación entre sus compañeros y el despido del trabajo, cuando esto no es posible lo pagan con su libertad o la vida, y no estamos hablando de tiempos pasados sino de un tiempo presente y actual.

Hoy las cosas vuelven a ir a peor, por todo el planeta se caen los derechos y las efímeras conquistas que se han tenido apenas una cincuentena de años en un océano de más de 5000 años de historia.
La situación en nuestro país es de extrema gravedad, las últimas reformas abordadas por el PSOE y el actualmente gobernante PP han afrontado la crisis haciendo recaer todo el peso en los hombros de los trabajadores. 

Han bastado dos reformas laborales en los tres últimos años para triturar el derecho en el trabajo, desregulando totalmente las relaciones laborales abaratando el despido, haciendo procedentes causas que antes no lo eran, permitiendo la unilateralidad en las decisiones empresariales y su desvinculación a capricho de cualquier obligación pactada con los trabajadores o sus organizaciones legales de representación.

Sobre estas también se está produciendo un ataque sin precedentes para dejar su papel en uno meramente testimonial, favoreciendo los sindicatos corporativos y fragmentando la organización del trabajo de modo que anulada totalmente, en apariencia siga cumpliendo la mínima estética democrática.

En definitiva, es indiferente el país al que nos remitamos, la tónica habitual es la de un fuerte retroceso de los derechos de los trabajadores que vuelven a ser convertidos en una masa desechable carente de todo derecho y que pierde su condición humana cuando traspasa la línea del puesto de trabajo, pasando a ser el empresario el dueño y señor de su vida y la de su familia.

Sirvan los  ejemplos que iremos publicando sobre los Derechos Sindicales en el mundo para que nos hagan comprender que esto no es ni casual ni improvisado y que responde a una restructuración social de gran calado.

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