Las prácticas de los Gobiernos y empresarios han tenido como saldo
detenciones de dirigentes, encarcelamientos, presiones de todo tipo,
desconocimiento de sindicatos independientes y la promoción de
sindicatos amarillos, el cierre de centros de trabajo, llegándose
incluso a deplorar la muerte de trabajadores. Se han promovido diversas
iniciativas para reformar la legislación laboral a nivel federal y
estatal, siempre en detrimento de los derechos de los trabajadores e
incumpliendo los procedimientos laborales mínimos. La persecución a los
sindicatos independientes es una constante. Sindicatos de electricistas,
petroleros y telefonistas, entre otros, han sido víctimas de ataques
violentos, intimidación y represión. Dos dirigentes sindicales
encarcelados desde hacía tiempo fueron liberados este año gracias a las
intensas presiones a nivel nacional e internacional.
Continúan los denominados “contratos de protección
patronal”, calificados por la CSA como “el producto más grotesco del
modelo laboral mexicano”. En México, los denominados “contratos de
protección”, simulacros de acuerdos colectivos elaborados por la
patronal, negociados a espaldas de los trabajadores y depositados ante
la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, infringen los derechos
sindicales al impedir una auténtica organización sindical en la empresa,
la negociación colectiva real y la posibilidad de ejercer el derecho de
huelga. Se han identificado cinco sectores donde estos contratos son
más frecuentes: el automotriz, las cadenas de supermercados, los
servicios de limpieza, las aerolíneas de bajo costo y las empresas de
maquila.
Diversos
sindicatos independientes, entre los que cabe citar al Sindicato
Nacional de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos y Similares de la
República Mexicana (SNTMMSRM), el Sindicato Mexicano de Electricistas
(SME), la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros
(UNTyPP), que representa a los trabajadores en la compañía petrolera
estatal PEMEX, el Sindicato Nacional de Trabajadores de General Tire de
México (SNTGTM), el Sindicato Único de Trabajadores de la Universidad
Autónoma de la Ciudad de México (SUTUACM), el Sindicato de Telefonistas
de la República Mexicana (STRM), el Frente Auténtico del Trabajo (FAT) y
hasta otras 30 organizaciones afiliadas a la Unión Nacional de
Trabajadores (UNT), han sido objeto de ataques violentos, intimidación y
represión de los derechos sindicales durante todo el año.
Los empleadores, en colusión con el Gobierno, inventan y perfeccionan mecanismos para violar constantemente los derechos sindicales. El objetivo de las masivas violaciones es evitar la organización sindical de los trabajadores y trabajadoras y destruir o debilitar sus organizaciones. Así proliferan los contratos de protección, la represión, las amenazas y el empleo de matones para atacar a los trabajadores organizados.
Los empleadores, en colusión con el Gobierno, inventan y perfeccionan mecanismos para violar constantemente los derechos sindicales. El objetivo de las masivas violaciones es evitar la organización sindical de los trabajadores y trabajadoras y destruir o debilitar sus organizaciones. Así proliferan los contratos de protección, la represión, las amenazas y el empleo de matones para atacar a los trabajadores organizados.
Sindicatos y contratos de protección en las maquiladoras: Situadas
en la frontera norte de México, las maquiladoras suelen firmar
“contratos de protección” incluso antes de que la multinacional haya
empezado sus operaciones. Estos contratos son convenios concluidos por
la empresa con un sindicato que únicamente existe sobre el papel, al no
haber sido elegido por los trabajadores, en su mayoría mujeres. Como
resultado, los trabajadores/as no son informados que tienen un sindicato
y derechos de negociación colectiva. Cuando los trabajadores/as se
organizan para mejorar sus salarios y condiciones de trabajo, se
enfrentan a acoso y represión por parte de los sindicatos de papel y del
Gobierno. Los trabajadores/as que defienden sus derechos son
etiquetados como los responsables de los problemas y pueden ser
incluidos en las listas negras por la compañía.
Estrategias de tercerización : El
Gobierno nacional y los estatales han implementado la estrategia de
tercerización, donde los trabajadores y trabajadoras son contratados por
medio de empresas que se dedican a reclutar personal para mandarlo a
laborar a factorías u otro tipo de establecimientos, de este modo los
empleados no pueden reclamar ningún tipo de derechos.
Las
autoridades laborales no cumplen con la obligación de la inspección
laboral en los lugares de trabajo. Entre los colectivos más vulnerados
se encuentran mujeres y niños, ya que muchos trabajan desde la
informalidad sin derecho a ninguna prestación laboral.
Las Juntas locales de conciliación y arbitraje informan que las demandas efectuadas en contra de las empresas son motivadas por falta de afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), jornadas excesivas de trabajo, falta de pago de horas extras, traslado a lugares de trabajo en zonas alejadas de la fuente de empleo, salarios castigados y nulos derechos de sindicalización.
Las Juntas locales de conciliación y arbitraje informan que las demandas efectuadas en contra de las empresas son motivadas por falta de afiliación al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), jornadas excesivas de trabajo, falta de pago de horas extras, traslado a lugares de trabajo en zonas alejadas de la fuente de empleo, salarios castigados y nulos derechos de sindicalización.
Texto
del informe anual sobre violaciones de los derechos sindicales de la OIT
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